Gabachos

"Juan Álvarez, ya muy enfermo y con 85 años confió en el relativo anonimato de la Villa de Hoyos, escondida en uno de los primeros Valles que componen la idílica Sierra de Gata. Allí llegó a esconder al Obispo de Tuy, Juan García Benito, que huía de los invasores desde Oporto. Descubiertos huyeron ambos a Valverde del Fresno y de ahí a Villanueva de la Sierra. Una vez pasado el peligro inminente el Obispo de Tuy regresa a su Obispado y Juan Álvarez a su casa-palacio de Hoyos. El anciano está agotado, y apenas es capaz de levantarse de la cama. Pero las circunstancias no le son favorables: tras la batalla de Talavera el Mariscal Soult se retira hacia Plasencia y toma posiciones en el Puerto de Perales, vía estratégica en el paso entre la meseta castellana y el Río Tajo. Las tropas acantonadas en la localidad de Perales del Puerto, localidad que inicia el puerto de dicho nombre, se desparraman por las proximidades en busca de botín. Era la quinta vez que las tropas invasoras francesas hacían entrada en la Villa de Hoyos. Esta vez, el Obispo estaba allí incapaz de huir. El 29 de Agosto de 1809, "muy de mañana", las tropas francesas entraron en el pueblo con violentos modales. Localizada la casa-palacio del Obispo entraron en ella, asesinaron a los que no pudieron huir, despojaron al Obispo de su prendas, hicieron burla del Pectoral y dispararon al anciano, la primera vez en los genitales y la segunda en la boca, acabando con su vida. El Obispo fue enterrado a escondidas esa misma noche en la Iglesia de Hoyos (Nuestra Señora del Buen Varón) sin que haya constancia del lugar exacto.